Siempre que comenzamos un nuevo año nos planteamos nuevas metas y objetivos. Y un propósito para este 2018 podría ser el de lograr más Salud en el trabajo, para nosotros mismos o para nuestros colaboradores.

Más allá de la elección del mobiliario adecuado que esté ajustado a nuestras tareas y necesidades, hay muchas otras consideraciones (vean también: En busca de los espacios perfectos para trabajar) que influyen en nuestro bienestar laboral y su entorno. Por ejemplo, la conexión con la naturaleza, los ambientes adaptados en diseño e inclusión tecnológica para cada necesidad, los espacios de reunión e intercambio para socializar y colaborar. Pero también repercuten los hábitos de nuestras rutinas laborales: cómo comemos, cuánto nos movemos, cuánto socializamos o nos relajamos.

Por eso este nuevo año recordamos las recomendaciones que nuestra socia Steelcase realizaba a comienzos de 2017 acerca de cómo crear entornos más saludables en el trabajo. Ya no se trata únicamente de promover más movimiento y menos trabajo sentado, sino de entender la salud de forma más integral: física, cognitiva y emocionalmente.

Estas son las 5 recomendaciones para hacer del 2018 un año de más Salud en el trabajo:

Ponerse de pie. Abandonar de a ratos la posición sentada en el escritorio para aprovechar a estirarse, visitar a otro colega, o simplemente dar una vuelta al aire libre. Cualquier acción que le de al cuerpo y a la mente un recreo es necesaria.

Conectar con la naturaleza. Salir al menos 5 minutos al aire libre puede mejorar el rendimiento cognitivo. Recientes investigaciones sobre el tema han demostrado que estar en contacto con la naturaleza ayuda a “resetear” nuestra mente y cuerpo. ¡Aprovechá a realizar una reunión fuera de la oficina, a dar un breve paseo, u ofrecerte para salir a hacer los “mandados”! Si no fuera posible, intentar trabajar un rato en espacios con luz natural.

Conectar con lo social. Nuestros escritorios pueden servir para múltiples propósitos pero no para usarlos como mesa de comedor. Hacer una pausa del trabajo y desplazarse a los sitios acondicionados para comer no sólo nos ayuda a desconectarnos del trabajo, sino que es una gran oportunidad para socializar. Las conexiones y relaciones sociales nos hacen sentir un mayor sentido de pertenencia con nuestros pares, así como con la organización a la que pertenecemos.

Concentrarse. Una persona saludable en el trabajo debe saber alinear el tiempo de lo social y colaborativo con los momentos de foco. En general, es cuando nos aislamos del grupo que podemos absorber íntegramente la información, generar nuestros propios puntos de vista, y así convertirnos en mejores colaboradores.

Refrescar la mente. Aunque no suene bien para la mayoría de los empleadores, lo cierto es que a veces trabajar menos horas suele ser más efectivo. No en vano la idea de que las mejores ideas suelen aparecer cuando nos relajamos en la ducha, cuando manejamos o cuando dormimos. Por eso, ¡intentemos darle a la mente tiempo para refrescarse!

¡Hagamos el ejercicio de aplicar algunas de estas recomendaciones y que el 2018 sea el año de la Salud en el trabajo!

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