Claves para separar los problemas en el trabajo de nuestras vidas personales

¿Alguna vez sintieron ese malestar en el estómago previo a alguna reunión importante, o a la hora de abrir un correo con temor porque intuimos que se trata de un tema que nos provoca mucho estrés? Una gran mayoría de trabajadores han pasado por estas u otras situaciones de estrés, arrastrando esas emociones a sus vidas personales.

Para ayudar a todos esos trabajadores que experimentan estas emociones negativas en sus trabajos, en el post de junio queremos compartir un artículo publicado en la revista Forbes realizado por la socióloga americana Tracy Brower, especializada en estudios sobre entornos de trabajo y trabajadores.

El artículo repasa varias investigaciones que demuestran los efectos negativos del estrés laboral en nuestras vidas, y nos sugiere 6 herramientas que nos ayudan a separar las fronteras y a superar las situaciones de estrés. Es que trabajo y vida personal no siempre están bien separados, en parte porque el trabajo es parte de nuestras vidas. El problema es que cuando el trabajo no nos hace feliz puede afectar seriamente su calidad.

Efectos negativos del trabajo en nuestras vidas

Muchos estudios han demostrado los efectos en nuestras vidas por causa de situaciones negativas en el trabajo. Por ejemplo, un estudio ha revelado los efectos negativos en el sueño a causa de situaciones de estrés laboral. Otro estudio se ha enfocado en los efectos sintomáticos y emocionales de lidiar con mensajes que nos provocan estrés. Y otras investigaciones han señalado los efectos del estrés laboral en la paternidad y maternidad considerando que es muy difícil compartir nuestra mejor versión con la familia, hijos o amigos, cuando lidiamos con altos niveles de estrés en el trabajo.

Para ayudarnos a separar la vida personal de esos conflictos laborales, la socióloga Tracy Brower nos propone 6 acciones:

  1. Mantener la perspectiva. El trabajo puede ser un gran desafío, pero no debemos dejar que nos consuma. Hay que priorizar lo que es realmente importante de lo que no, y recordar aquello que nos hace bien para que cada esfuerzo valga la pena. Y entender también que aquello que puede parecer estresante o difícil hoy, mañana puede cambiar.
  2. Distanciarse. Intentar tomar pausas y paseos breves en el trabajo para despejar nuestras cabezas, e intentar hablar de nuestros problemas con otros o con uno mismo, aunque sea en la ducha. Todo aquello que nos permita crear una distancia mental y emocional de las causas que nos estresan, nos hará sentir mejor.
  3. Hacer amistades. Tener colegas y amigos con quienes hablar en el trabajo nos ayuda a construir ambientes positivos, así como a poner cada problema en perspectiva a través del intercambio con los demás.
  4. Ser auténticos. Seamos sinceros con las personas cercanas cuando atravesamos problemas en el trabajo. Permitir a quienes nos rodean estar al tanto de nuestros estados de ánimo nos puede ayudar a salir de los problemas a través del diálogo, por ejemplo.
  5. Focalizarse en otros. Otra manera de mitigar el estrés es ayudando a otros trasladando el foco de nosotros mismos hacia los demás, como una forma de no consumirnos en nuestras propias dificultades.
  6. Ser un Faro. No subestimemos nuestro efecto en los otros. Por eso también debemos tener especial cuidado en no ser el agente o factor de estrés de otros compañeros. Según explica Brower, sociológicamente, nuestro comportamiento suele estar muy influenciado por las personas que nos rodean, y tenemos el poder y la oportunidad de impactar positivamente en nuestra comunidad.

En conclusión, si bien no podemos hacer desaparecer el estrés y los problemas, sí es posible crear una frontera entre un trabajo estresante y una vida de bienestar y calidad. Salud en el trabajo también es que esas fronteras puedan separarse o convivir en una mejor armonía.